El Misterio de la Isla de los Lobos, la Ciudad Sumergida y el Pirata Encantado par Oswaldo Enrique Faverón Patriau

Titre de livre: El Misterio de la Isla de los Lobos, la Ciudad Sumergida y el Pirata Encantado

Auteur: Oswaldo Enrique Faverón Patriau

Broché: 121 pages

Date de sortie: May 24, 2018

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El Misterio de la Isla de los Lobos, la Ciudad Sumergida y el Pirata Encantado par Oswaldo Enrique Faverón Patriau

Oswaldo Enrique Faverón Patriau avec El Misterio de la Isla de los Lobos, la Ciudad Sumergida y el Pirata Encantado

Si Ud. ama la aventura, gusta de la naturaleza y siente pasión por los misterios, no dude en buscar todo esto, existen lugares en el mundo que cumplen todos estos requisitos; uno de ellos lo podemos encontrar frente a las costas del Callao, en Perú. Allí existe una isla llena de lobos marinos, resguardada por otras, que tienen también una historia propia; para llegar a la isla de los lobos tiene Ud. que pasar entre dos de estas islas: El Frontón y San Lorenzo.
En ese pequeño triángulo geográfico formado por estas tres islas, el agua a pesar de lo fría que es, hierve en un pasado rico de experiencias dignas de las mejores películas de Hollywood. Pocos lugares podrían rivalizar con las historias de aventuras, que han surgido o acaso son verdad, de estas islas; entre estas destaca San Lorenzo, por ser el lugar de reposo de mucha gente, muy diferente, el espectro abarca desde la época precolombina, pasando por una gran cantidad de piratas de distintas nacionalidades, hasta soldados españoles. Esta realidad ha dado lugar a muchas historias de fantasmas, especialmente del famoso capitán de los piratas holandeses el Ermitaño.
Las aguas que circundan estas islas, cuentan una historia propia, especialmente el recodo en el mar que se encuentra protegido por estas islas y que dan forman a la bahía del Callao. Este lugar es rico en naufragios y también tumba de miles de los habitantes de la primera ciudad del Callao que se hundió en 1746 y que arrastró a estos desventurados al fondo de la bahía del Callao. Decenas de naufragios han alimentado leyendas populares, y no es para menos, hasta donde se sabe el corsario inglés Francisco Drake al capturar el Callao hundió varias naves ancladas en él; luego en 1586, al menos 3 naufragios ocurrieron como consecuencia de un maremoto; la llegada la expedición holandés del Ermitaño significo el incendio y hundimiento de 8 naves más en la bahía del Callao. Otros 28 ocurrieron como consecuencia del maremoto de 1746. Haciendo un recuento al menos unas 40 naves yacen en su tumba marina frente al Callao, en su bahía.
Si Ud. mira a la bahía del Callao déjese llevar por la imaginación y viaje en el tiempo. No es necesario una sofisticada máquina, basta con navegar por sus aguas y acercarse a las islas que las resguarda. No es necesario viajar al Caribe o ver películas de piratas, en la bahía del Callao tenemos la historia vivida de lo que sucedió hace siglos; y de cómo, tantos y tantos, vieron en la bahía del Callao la puerta de entrada a la América dominada por los españoles y la clave para conseguir riqueza y fortuna.
Hay quienes afirman haber llegado a ver, en los días en que la neblina hace presa de la isla de los lobos, por un breve momento, a un pirata en la cima de la cumbre más alta de la isla acariciando el hocico de un gran lobo de mar, más grande que los más grandes que uno suele ver en esa isla.
El pirata carga en uno de sus hombros una pala mientras que en la otra blande su espada, entre tanto que el gran lobo acaricia con su enorme cabeza uno de sus pies, como si le estuviese pidiendo al pirata que le preste atención. La visión se abre paso entre lo espeso de la neblina, mostrándose tan solo por unos segundos, y solo se hace visible para una sola persona, como si quisiera sembrar la duda sobre su propia existencia. Sin embargo, es esa duda eterna la que paradójicamente lo eterniza.
Así pues, cada vez que naveguemos por las islas del Callao, no temamos si oímos sonoras campanadas desde el fondo del océano, o si vemos resplandores a través de las aguas, o de repente inexplicables apariciones. Y atravesemos con respeto la región donde ahora está El Camotal, punto en el mar que nos recuerda la existencia de la ciudad sumergida. Y al echar un vistazo a la bahía del Callao, recordemos a tantos y tantos barcos, y a los marineros que los tripulaban y que ahora alimentan las leyendas de fantasmas surcando aquellas aguas tan llenas de historia.